Logo Loading

Elecciones 2021

Cataluña está abocada a una legislatura perdida. Tres años más de un Gobierno de coalición roto y cercado en su propia guerra tacticista. Sumergida en el eterno “procés” secesionista, falseando la realidad, afirmando que en una hipotética Catalunya independiente viviríamos mejor. Con ello intentan ocultar que las políticas neoliberales que perjudicaron a las clases populares catalanas las posibilitaron en sus votaciones en las Cortes españolas y en el Parlament catalán, creando una enorme crisis incluso más acentuada por la pandemia. Sus duros recortes de gasto público social han dejado a la sanidad catalana, por ejemplo, en una situación muy precaria, incapaz de proteger a la mayoría de la ciudadanía catalana.

Para nosotros, amor al país y amor a la patria son el amor a su pueblo y a sus clases populares, tan dañadas por las políticas públicas de los conservadores y neoliberales “superpatriotas” que nos han gobernado en nuestro país. Y la pandemia hace que esta situación -y su falta de respuesta- sean intolerables. Es por ello que hay que cambiar de gobierno y sustituirlo por otro que sea progresista, que ponga el bienestar y calidad de vida de la gente normal y corriente en el centro de su programa.

Esta crisis económica y sanitaria ha puesto de manifiesto más que nunca la necesidad de fortalecer los servicios públicos y de construir gobiernos fuertes capaces de liderar la recuperación. Las crisis no cambian tendencias, las acentúan. De esta crisis salimos con los servicios públicos al límite y con unas cifras de precariedad y pobreza inasumibles para Cataluña. Después de diez años perdidos en el fortalecimiento del bienestar, necesitamos un Gobierno que rompa tendencias.

Construir un programa de recuperación no es un eslogan, es una necesidad para la mayoría ciudadana de Cataluña. Por eso, el programa del cambio tiene que acontecer un verdadero programa de mayorías. Un programa diseñado para la ciudadanía que necesita recuperar el bienestar. Que la nueva normalidad no sea la normalidad de vivir vidas precarias.

Reconstruir el bienestar en Catalunya pasa por recuperar y fortalecer los servicios públicos ninguneados y externalizados por los gobiernos de los “superpatriotas” que tienen la arrogancia de repartir carnets de catalanidad a la población, dividiéndola entre los buenos y los malos catalanes. Hoy, desgraciadamente, los pilares del bienestar en Cataluña – sanidad, servicios sociales y educación son pilares profundamente marcados por los conciertos y las externalizaciones, que incrementan las desigualdades, generando desde las instituciones públicas más segregación sanitaria, educativa y social.

La recuperación pasa por una corrección de los enormes déficits de financiación de los servicios tales como sanidad, servicios sociales, servicios educativos, servicios de ayudas a las familias, como escuelas de infancia y servicios de dependencia -sea domiciliaria o residencial- y vivienda. Pero además de corregir los déficits de gasto hay que universalizarlos, considerando el acceso a tales servicios como un derecho fundamental, tan o más importantes que el sacrosanto derecho a la propiedad que garantiza la Constitución española, universalización qque la pandemia ha mostrado su inmediata necesidad. Es urgente, pues, la universalización de los servicios de ayuda a la familia, o cuarto pilar del bienestar, que complemente el derecho a la sanidad -primer pilar- el derecho a la educación (el 2º derecho) y el derecho a la jubilación (el 3r pilar, en el derecho a los servicios de la Seguridad Social. Estos servicios de ayuda a las familias enriquecen la vida social, económica y ecosocial de cada uno de los miembros de la familia, mejorando su calidad de vida y bienestar, con especial intensidad en el de las mujeres que dejarán de estar sobrecargadas con tantas   responsabilidades, favoreciendo además la conciliación familiar y la participación del hombre en sus tareas familiares.

Es obvio que estos pasos necesarios no los tomarán ni el gobierno actual   ni los gobiernos que excluyan a las fuerzas progresistas que han luchado para mejorar el bienestar de toda la población.

Estas inversiones sociales son una condición indispensable para recuperar la economía y su tejido productivo, incluyendo el industrial.  Necesitamos invertir en estos sectores sociales y sectores industriales productivos, así como modificar y mejorar los ya existentes, estableciendo políticas que combinen la equidad con la eficiencia económica, motivados por un compromiso con la justicia social y la reducción de las desigualdades  sociales, bien sea por clase social, por género, por raza o por nación.

Nos consideramos herederos de los movimientos obreros que consiguieron los avances sociales y laborales que han sido atacados y reducidos por las fuerzas conservadoras y liberales. Y nos enorgullecemos de las victorias obreras conseguidas por nuestros antecesores, y que hacemos nuestras, como el derecho al trabajo digno, con salarios dignos y con derecho de participación en las decisiones que afectan la calidad del trabajo. Tanto a través de los sindicatos (que consideramos instrumentos fundamentales en la defensa de las personas que trabajan). Igualmente nos definimos y actuamos como los defensores de la liberación de la mujer, convirtiendo al feminismo en un eje de     transformación de toda la sociedad, incluyendo de las intervenciones públicas del Estado y del conjunto de nuestra sociedad y exigiendo la igualdad de género como parte central de nuestro programa. Y nos oponemos a cualquier discriminación racial, étnica y/o cultural y nacional que exista en nuestro país.

Cataluña necesita también un nuevo pacto industrial productivo. En medio de la mayor crisis industrial desde la transición, necesitamos impulsar un nuevo Pacto Nacional para la industria que garantice la reindustrialización del país, la transición a la industria 4.0 y la transición energética de nuestro tejido productivo.

Queremos alcanzar los niveles de gasto público social de los países de  semejante nivel de desarrollo económico al nuestro, corrigiendo un enorme  déficit. Y queremos -como ya hemos hecho- mejorar el nivel de vida de   nuestras clases populares, aumentando el salario mínimo interprofesional, así como las pensiones y personal de los servicios públicos, aumentando  además el personal en los servicios muy escasos de personal como son sanidad, servicios sociales y servicios de ayuda a las familias, alcanzando los niveles de los otros países de la UE-15. Y queremos garantizar el Ingreso Mínimo Vital, así como otras medidas para garantizar los niveles de renta, como la Renta Garantizada de Ciudadanía.

Cataluña merece un futuro diferente al de los Gobiernos agotados de Junts x Catalunya y Esquerra Republicana. La alternativa es la posibilidad de construir un Gobierno de progreso liderado por las fuerzas del cambio en Cataluña.

 Nuestra victoria será un futuro de dignidad para la ciudadanía de Cataluña.

¡ Sí se puede!

PROGRAMA_ECP-2021_VF-maquetado-CATALAN

PROGRAMA_ECP-2021_VF-maquetado-CATALAN